El pasado viernes, la competencia para el Cineclub Mánuel González Casanova era mucha: Se presentaba el el Salón de Actos Ifigenia, mientras que en el Centro Cultural Universitario estaría Paul Leduc con Cobrador, y si a eso le sumamos el partido contra los Tecos de los Pumas, parecía que sería una noche de pocas luces, para nuestro cineclub. Así que empezamos la función con una sala a medio llenar, mientras que para nuestra sorpresa la gente no dejaba de entrar, algunos confundidos cual complejo de Filópolis, pero al final la mayoría se quedó, lo cual hizo que por segunda vez en el semestre se convirtiera el cineclub en una carpa. Vimos juntos un Charlot arrojado al agua, para después darse la gran vida de millonario, y una histórica pelea de box, en una película que en mi opinión va de menos a más, y que no hubiera sido así de haberse dejado la escena original de "el palito" como colectivamente haciendo gala de nuestra filosófica imaginación, la hemos bautizado. La escena final fue obviamente la más citada, y convertida incluso en polémica.
Por que no observarla otra vez, y ver si tenemos algo nuevo que decir. Les recordamos que no tienen que estar registrados para poder comentar.
Cineclub Manuel González Casanova
Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
El Pilón
Por que no observarla otra vez, y ver si tenemos algo nuevo que decir. Les recordamos que no tienen que estar registrados para poder comentar.
Cineclub Manuel González Casanova
Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
El Pilón


![[logo.bmp]](http://bp0.blogger.com/_RVIkjahTseA/RiTkcXVND1I/AAAAAAAAAAM/QFyjHxOJiko/s1600/logo.bmp)
2 comentarios:
Defionitivamente comparto la opiniòn de Angel respecto que Chaplin sencillamente era un amoral. El ismo Pràxedis lo señalò al mostrarnos la escena eliminada del palito y aquella del semàforo en tiempos modernos. Chaplin representaba al hombre ajeno de esta sociedad. es el hombre que incluso cuando llega a la cuspide de la critica en contra de la alienaciòn del capitalismo, es capaz de dejarla o hacernos creer que deja d elado la critica para encontrar no el amor, sino el momento para ir calle arriba con la mujer en tiempos modernos, o bien aquel que siendo el barbero timido puede sacar de ese pecho acobardado frente a todo el mundo un discurso que no va en contra del nazismo ni en contra de los aliados sino que se dirige a todo hombre y toda mujer. Chaplin no es un pilar de la gran industria, sino que nos lo robaron para hacerlo tal.
Un final triste: pongan atención. Detrás de ella hay flores, todo un porvenir; detrás de él un gran tabique que refleja -como puede- la luz a la cabeza de Chaplin. Puede que haya indicios de arrepentimiento en ella, cuando le agarra la mano, pero lo que siente en la primera impresión es asco. Además la "sonrisa" de él no necesariamente es feliz, es más bien terrorífica. No hay felicidad para Chaplin
Publicar un comentario en la entrada